lunes, 10 de abril de 2017

¿Se indigna usted fácilmente?

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He conocido esta historia en cuando menos seis versiones diferentes, cuatro de ellas me han llegado por internet. Tiene una lección tan clara, que quiero hoy compartirla con mis lectores. Es sobre una joven ejecutiva que aguardaba en la sala de espera de vuelos locales del aeropuerto de la Ciudad de México. Como la espera era prolongada, decidió matar el tiempo y compró una revista. También compró un paquete de galletas. Se sentó cómodamente, y se dispuso a leer. A su lado se sentó un hombre que abrió un libro y empezó a examinarlo. Cuando ella tomó la primer galleta del paquete, se dio cuenta que el hombre tomó otra. Se sintió rápidamente indignada. Pero su indignación iba subiendo de tono, porque cada vez que ella tomaba una galleta, él sonriente tomaba otra. Pensó en sus adentros lo bueno que sería darle una buena bofetada al tipo, por abusivo Cuando quedaba solo una, ella pensó en lo que aquel estúpido haría. Para su sorpresa el hombre tomó la galleta y la partió en dos, tomó una parte y dejó la otra para ella. No pudo más y se levantó, cerró de un golpe la revista, tomó sus cosas violentamente y se dirigió al sitió de embarque. Finalmente abordó el avión y se sentó, todavía llena de ira. Miró entonces dentro de su bolsa y para su gran sorpresa se encontró con su paquete de galletas intacto y cerrado. Solo entonces percibió lo equivocada que estaba y se sintió llena de vergüenza. Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa, y en realidad el hombre había compartido con ella sus propias galletas, y sin enojo siquiera. Todavía recordaba la sonrisa cuando le dejaba la última mitad. Buscó con la mirada, pero no estaba a bordo. No pudo ni siquiera pedirle una disculpa.

La moraleja es clara: tal vez las cosas no sean exactamente como pensamos. Nos indignamos en ocasiones por aquello que percibimos como la verdad. Pero quizá nuestra verdad y la realidad sean cosas distintas. Alguien dijo que nuestra imaginación puede agrandar tanto lo que ocurre en el presente, que podemos hacer de la nada, un problema. Y lo inaudito, después actuamos como si ese problema fuera realidad.


NO Tender a indignarnos con demasiada rapidez, sin detenernos siquiera a pensar.

Aprender que ser más tolerantes, es a menudo ser más justos.

Hoy aprendi mas que ayer.....

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